martes, 6 de noviembre de 2018

Achievement unlocked! Áxel v0.1


¡Primer mesversario del recién llegado!

Desde el principio, este monstruito se ha adaptado a las mil maravillas a su mamá y sus pezones. La experiencia es un grado, y esta vez Marta ha decidido no negociar con terroristas desde el primer momento.

Así que el peque mama bien, nos deja dormir estupendamente toda la noche (Marta se queda dormida de lado dándole de mamar), pero berrea lo que no está escrito, a volúmenes inconcebibles para un ser de ese tamaño, cuando estando despierto no se le tiene en brazos o mientras se le cambia el pañal.

El cordón umbilical le duró apenas una semana. El chapapote Venom-style le mutó a verdepote hacia la segunda semana, y hace unos pocos días pasó a un tono amarillento. El bicho come como si no hubiera mañana; en la segunda semana había recuperado ya el peso al nacer (3'350 kg). A las tres semanas ya iba por 3 kilos y medio. Al nacer, medía 50 cm. Tres semanas después, había aumentado un centímetro.

Más que llorar, chilla como un águila sobrevolando a su presa.

El primer día de paseo con la "emei" se pasó los diez minutos de paseo llorando, pero luego le ha desarrollado una querencia brutal. No le hemos sacado en el capazo ni una sola vez (su hermana es la que va siempre en la silla).

Suele tener los ojos muy abiertos cuando está despierto, escrutándolo todo. Tiene la cara y la espalda con acné del lactante. Tiene las uñas lobezninas y se araña bastante la cara (y es muy complicado cortarle las uñas a un peque sin amputarle algún cacho de carne).

Al principio tenía muchas legañas. Pensamos que de nuevo iba a tener los lacrimales obstruidos. Tras unas semanas de limpieza, solo tiene unas pocas legañas en el izquierdo.

Aguanta en la hamaquita unos minutos si se le mece bastante, y tiene el superpoder de ponerse completamente rígido cuando llora, al estilo espectáculo de hipnosis. Tiene muy buen aguante de cabeza y cuello.

¡A por el segundo mes!