Previously:
–Solo podéis comer cosas calientes si tenéis la boca preparada para comer cosas calientes. Y estas croquetas están muy calientes.
Al día siguiente:
–¿Qué vamos a comer?
–Croquetas, como ayer.
–¡Yo tengo la boca caliente para comer cosas calientes! ¡Mira, tócala! (y abre la boca hacia mí)
Otras grandes frases:
–Esto está destruyado.
Le explicamos que el arroz se hincha al cocerlo en agua.
Al rato, durante la comida:
–Quiero agua hinchada
Bromeando con Adhara sobre regalarle un microondas:
–¡No, yo quiero un juguete del kiosco!
–¡Yo sí quiero un micoondras!
Con el calendario de Adviento de juguetes:
–Tenéis que abrir uno cada día.
–¿Ya es cada día?
Luego me viene a mí:
–¿Ya es mañana?
A la tele:
–Ok, Google. Baja el volumen.
Algunos días ha bajado los escalones saltando a dos piernas. Para mi sorpresa, no se ha descuajeringado.
Ha tenido algunas noches con muchísimas toses, y ha tenido un brote de dermatitis bastante intenso (llegándonos a plantear volverle a dar estilsona, pero al final le ha remitido a base de la pomada antes).
Sigue diciendo cosas como "cacedola", con muchos problemas con las d, r y l. Y le pide a los abuelos que le cuenten un cuento detrás de otro.