Áxel está ultracantarín. Se va aprendiendo letras de canciones en inglés que canta a su manera, y chapurrea muy bien algunos trozos de Sabina y Sergio Dalma.
Al cambiar las sillas del coche, él ha pasado a heredar el sitio de su hermana en él, así que tiene nuevas vistas de la carretera. Su hermana le pica con su asiento hacia delante, pero él se resigna y no le sigue mucho el pique.
En casa no se ha llevado bien con las sillas nuevas y se ha dado un par de trastazos al resbalar de ellas. Luego iba con ultracuidado excesivo, pero parece que por fin les ha pillado el tranquillo.
Se come los mocos. Desde hace meses. Si son líquidos, se sube la lengua para chuparse el agujero. Si no, le da una prospección a la fosa nasal con el dedo y para la boca. Puaj.
En otras cuestiones de higiene, todavía le da por limpiarse las manos en la camiseta. El otro día, comiendo (y con una servilleta delante):
–¡ÁXEL!
–No tenía servilleta.
Le pregunto un día qué ha soñado:
–Yo quería soñar con estos coches.
–¿Y has soñado con ellos?
–Sí, pero ahora ya no quiero soñar. Querré soñar con lo que sueñe.
Habla bastante bien, pero aún tiene gazapillos:
–Yo quería que [el kimono] estara arriba.
En una tienda de animales:
–Papá, ¿qué es esto?
–Una cobaya.
–No, no es una toalla, papá.
El ecologismo va calando en ellos. Más o menos:
–Papá, voy a reciclar toda la tierra, para que no se mueran los animales.
Está muy dicharachero. Tras DOS minutos de estar ambos callados:
–Aquí hay mucho silencio.
Y sigue obsesionado con las roombas. El otro día, en casa de su tía Clau, me viene todo contento:
–Cuando tenga 18 años, la tía Clau me regala la roomba.
El pobre se abrió una ceja en un accidente en el que un amigo le empujó sin querer y se dio contra un carrito en el colegio. La ceja le sangró abundantemente, asustando mucho a ambos, y acabaron poniéndole una tirita de puntos en el centro de salud.
Está aprendido a patinar y cada vez se le va dando mejor. Al principio no quería, pero parece que al ver a otros compañeros con ello, se ha lanzado un poco (presión de pares positiva aquí).
No sé si es cierto o es por imitación de su hermana, pero dice que se le empieza a mover un diente.