Áxel ha ayudado a poner los vinilos de Navidad en las ventanas este año. Como resultado, ha habido un Papa Noel apuntando hacia arriba en la ventana, un regalo «levitando de un hilo» como si fuera una cometa, y otras estampas fantasiosas.
Hemos jugado nuestra primera partida de ajedrez, y también con su hermana. Se frustra un poquito, pero le gusta.
Hemos ido a Castellón por Navidad. Allí ha asistido a nuestro concierto en el pueblo, ha visitado una granja con cabras, gatitos, hemos ido a ver a Papá Noel (comiéndonos una cola de tres horas literales en las que no se aguantaban ni ellos y andaban rebotados), en esa cola han visto cuentacuentos, han subido a un tiovivo y colchonetas, luego jugó a dardos y a un conecta 4 con la Player 1, hicimos maratón de pelis de Harry Potter en el proyector, hicimos visitas familiares...
Habría sido todo bastante estupendo, de no ser por el miniataque de pánico al ver a Papa Noel (por una mezcla de vergüenza y miedo, porque se había estado portando un poco mal esos días y le advertí de que Papa Noel sabía esas cosas, así que iba con mala conciencia. Pero lo peor fue que, en las colchonetas, le dio por lucirse haciendo una concatenación de un salto estilo spagat, con otro cruzado de piernas, otro sentado, otro de rodillas y acabando de pie de nuevo tras ello. Al volverlo a intentar, tras el cruzado de piernas, se ha quedado clavado en el suelo de dolor, así que he tenido que llevarlo a caballito el resto de la noche y parte del día siguiente. Al tercer día ya iba saltando como una cabra, aunque aún se resentía de vez en cuando.
Me ha llamado la atención que ha soltado uno de esos tiempos verbales escacharrados, pero no recuerdo exactamente cuál ha sido. Apenas comete fallos ya.
Le han encantado sus legos y sus Pokémons y un robot al que hay que darle órdenes en francés y alguna cosa más que ya no recuerdo.
Empezamos el año nuevo con un desfase importante en los horarios de sueño, y me temo que el dormir poco va a repercutirle en su estabilidad emocional en los próximos días, aunque de momento duermen sus horas porque se levantan tardísimo (algo es algo).
Junto con Adhara me ha escrito también un par de cartas muy bonitas, una para mi cumple y otra para Navidad. <3