domingo, 6 de septiembre de 2020

Achievement unlocked! Áxel v1.11

El mes previo a su cumple nos pilla con el peque mocosísimo y con 37 de fiebre tras cuatro días de guardería. La Player 1 está empezando igual. Caos. Pánico. Destrucción. Hemos intentado llamar al Centro de Salud pero no lo cogía nadie, el lunes llamaremos. [Nota del futuro: ya sin fiebre, hemos llamado y nos han dicho que mientras no suba la fiebre, les dejemos en paz con las llamaditas, les tengamos en casa un poco y para la guarde].

Su profe se lo ha encontrado grandísimo y muy simpático, se parten con él. Él ha empezado el curso con vergüencita, pero cuando no lo miran participa mucho y se ríe muchísimo. En tres días ha vuelto a ser el de siempre con ellas.

Trae al pobre Yin frito. Le persigue, le pega, le tira de los pelos... A veces también se lo ha intentado hacer a Blanca, pero con ella ha aprendido rápido que hay límites que no se deben sobrepasar. Pero luego se le olvida. Y lo reaprende a zarpazos.

Vamos a aprovechar que no puede sorber bien teta (aún toma un poco por las noches) para iniciar la operación destete.

Ha mejorado mucho en la dicción. No solo se lanza a intentar repetir todo lo que oye (da mucha ternura escucharle decir "Ciaoooooo" cuando su madre se despide así tras una videoconferencia), sino que empieza a pulir los silabeos (aunque no sepa pronunciarlos bien). Cereales ya es "e-e-ea-le", por ejemplo.  O "Good morning, Lorena" con un "U-o-ni-O-e-na". Aunque "bajar" sigue siendo "ubí". Se pone a repetir ya para sí mismo una y otra vez las palabras para entrenarlas también.

Corre que se las pela ya. Y le encanta repetir los bailoteos que hagamos, o la gimnasia.

Definitivamente, este niño es vegano. Cada vez que le ponemos cosas con carne, nos acabamos comiendo la carne nosotros. Pero, ay como sean garbanzos o brócoli o hasta ensalada.

Ha empezado a cantar por su cuenta, entonando lo suficiente como para que se entienda qué canción es, como la de "Cucú, cantaba la rana".

Se lo pasa muy bien jugando solo, pero a menudo llega Adhara y le fastidia. Y él se rebela y le pega, y la tenemos liada (a veces ella solo intenta que él no haga un estropicio o evitar que se comporte de formas que le hemos dicho que no debe hacer, y él se enfada sobremanera).

Le hemos comprado una cocinita de juguete y ha sido el niño más feliz del mundo. Hasta que ha llegado Adhara para fastidiarle, claro. A ella le compramos un globo de helio y también hubo trifulcas.

También ha aprendido a decir "¡Mira, papá!". Aunque su primera frase ha sido pidiendo que le pusiéramos el taburete en la cama. Vino a la cocina, donde estábamos comiendo diciendo "ete, ete, ete [taburete]". Le preguntamos dónde lo quería y dijo "Aquí, en la cama".

Y está de nuevo en modo "manga pastelera de mierda". Tener niños apesta.