Hemos dado un paseo por el Juan Carlos, explorando áreas nuevas. Hemos ido a un parque donde apenas han estado y no recordaban, llenos de nuevos tipos de juegos. Él se ha sentado en la arena y se ha puesto a jugar con ella todo el tiempo, ignorando el resto de puestos.
Se ha inventado el cuento de "La Florita", que se supone que ha leído pero se lo ha inventado todo fijo, de una flor bebé con ojos y boca.
Aún se le olvida a menudo tirar de la cadena, apagar la luz del baño, tapar la pasta de dientes...
Está de un pocho que preocupa, poniéndose a llorar por cualquier cosa, con una bajísima tolerancia a la frustración. Ha tenido alguna tarde en la que iba desconsolado de lloro en lloro por cosas como que un Titanic que estaba montando tenía "la popa mal", porque no le pasaban la pelota jugando a basket, porque la marca de gelatina de fresa no era la que él quería, porque...
Sigue con el Titanic, viendo vídeos, dibujando barcos, pidiendo dibujos del barco para colorearlos él... Ahora ya sabe también que tenía dos "hermanos" gemelos, el Britannic y el Olympic.
También andan haciendo payasadas de los vídeos de Gilipojazz, que les encantan.