Áxel va empezando a saber caminar de una manita, e incluso ha probado a lanzarse (una sola vez y casi cayéndose) de una persona a otra enfrente.
Desde finales de mes no para de hablar, empezando a balbucear un parloteo constante. Si le dices "pelo" él termina el "ta" al ritmo al que iría; lo mismo con "pata" ("ta") y con cualquier cosa que acabe en "ta". Luego dices algo que no acaba en "ta" y lo acaba igual en "ta", y es muy divertido. Intenta repetir palabras (por ejemplo, "luna llena" empieza a decir algo similar a "Lorena". Sabe decir "sí" en algo que suena parecido al alemán ("ich"), y por fin dice "no" solo con la cabeza y no con todo el cuerpo.
Ha seguido bastante mocosete, pero por fortuna de forma más normalizada ya. Ha tenido algunas noches de berridos de los que te planteas contactar con un exorcista.
Ha mejorado un poco con el manejo de las piezas de puzzles, como los de introducir formas por huecos con sus formas.
Se apaña cada vez mejor comiendo autónomamente con cuchara. Le gusta mucho bailar con la música.
Sigue llorando una barbaridad cuando mamá está cerca y no lo coge. Conmigo no ocurre (igual sabe que mi política es de no negociar con terroristas). Hace unas semanas que lo dejo en la cama durmiendo la siesta solo (lo acuesto y me voy cerrando la puerta, y se queda tranquilo y se duerme), pero ni hablar si es su madre quien lo intenta. Está gracioso verlo ponerse con el culo en pompa buscando la postura. Parece un gusanito encogido para caminar.
Tiene siete dientes (cuatro de arriba y tres de abajo), estando el octavo pasajero a punto de desembarcar.
Ha seguido su pasión por los cuentos, habiendo destrozado ya alguno.
Sigue comiendo arena de los parques. Le hemos vuelto a cortar el pelo.
Le actualizamos la base de datos de virus con la Bexero. Tuvo una otitis bacteriana y estuvo tomando antibióticos.
Le encanta la clase de natación. Se lanza desde el borde temerariamente, sin miedo a hundirse, patea el agua como si no hubiera mañana, hace ondulaciones de gusanito cuando va con el flotador para moverse...).
Va mostrando que va a tener un carácter con mucha, mucha mala leche... Cuando no quiere algo, le mete unos manotazos de cuidado, o se te tira a arañarte y morderte, y pega unos gritos tremendos. Estamos aviados...