Áxel ha ido por primera vez a una granja escuela. Cuando le he preguntado qué ha hecho allí, ha respondido que ha visto un dinosaurio. Ha hecho jabón por allí, y ha perdido la gorra que llevaba (le venía pequeña, así que).
Se ha puesto agresivo cuando está cansado. Nos ha montado una buena al intentar vestirlo de chulapo.
Se inventa historias a tal ritmo que es imposible confiar en nada de lo que diga. A su profesora le ha contado que iba a tener un hermanito, que se iba a llamar Manuel y nacería este verano. Menos mal que le preguntó a Adhara y le dijo que no. Dice que Áxel es "muy imaginativo".
Está obsesionadísimo con los limpiaparabrisas. No solo se pasa el día haciendo que sus brazos son limpiaparabrisas (pero, encima, no lo hace bien, sino cruzando los brazos), sino que, cuando vamos por la calle, es capaz de pararnos chillando para que admiremos el limpiaparabrisas trasero que un Smart tiene en la parte superior en vez de en la inferior, como es más común. En fin...
Ha estado estos últimos días con accesos de fiebre, que parecía que se le había pasado, pero parece que sigue la tónica de su hermana.
Ha mejorado en sus habilidades locomotoras. Ya apenas tropieza mientras va caminando.
También es capaz ya de contarte diatribas complejas, aunque a veces se toma su tiempo para iniciar las frases, con chasquidos de boca, estilo: "Pueeees, ncht, yo creoooooo, ncht, ...". Y sigue metiendo zapatillazos verbales típicos muy graciosos, y comenzando algunas frases con expresiones hechas "de mayores" que no pegan ni con superglue: "Por supuesto, te regalo un limpiaparabrisas". O "Esto no me da gracia".
Pocas veces es capaz de decirme qué ha hecho en el cole. Y, otras, directamente se inventa cosas rarísimas.
Tiene bastante mala memoria para recordar las cosas, lo cual ha hecho que le costara mucho dar una charla sobre los paquicefalosaurios. Pero hemos descubierto que sí recuerda muy bien las canciones, así que para la próxima, sus exposiciones serán en forma de canción. Hemos hecho la prueba con una que hemos inventado para el paquicefalosaurio y ha salido tan bien, que hasta he usado el truco para que, cantando "Toreador", se aprenda la dirección de casa y mi número de teléfono.
Ah, llama "comprasorpresas" al Kiosko por lo que sea...