En las vacaciones de Cádiz, como a la Player 1 se le ha caído un diente, Áxel le ha hecho un set de instrucciones al ratoncito Pérez para que encuentre el diente.
Ha tenido un buen montón de greatest hits lingüísticos:
–Qué bien que los abuelitos tienen pistina.
–Algo no cabió.
–Me quedé sopa cuando papá vinió.
–Mamá, ¿estás lista para que te llamamos?
–Papá, ¿a que los toquistas del Titanic tocaban esta canción? (Íbamos por Dinópolis y se puso a cantarla).
–Pásame los boliles [los bolis].
Le encanta dibujar barcos, y además les pone el nombre. El otro día dibujó el «Lisitanea». Está obsesionadísimo con los barcos. No para de hablar de barcos en todo tipo de contextos, o de barcos hundidos, o de barcos que rescataron a barcos, o de cómo se podían haber salvado barcos, o de cómo algunos barcos llevan bombas o se hundieron por bombas, o «Papá, mira cómo se chocaba este barco [poniendo sus brazos por delante en forma de cuña haciendo como que es la propa]: Chskskssksshchhhhh [Ruido de choque y brazos colapsándose]».
Sigue de bajona algunos días, algún rato agobiándose tanto que se ha puesto a llorar un día que estaba con los abuelos. También ha soltado: «La vida no mola tanto. Me preocupa morirme y me preocupo de mamá». O «Esta vida es absurda». Sigue de Doctor No y con quejas por todo, sobre todo los días que duerme poco.
Parece que haya descubierto el sentido del olfato. Lo huele todo. Se sienta en algún lado y comienza «qué mal huele aquí». O entra en una casa de algún familiar que no conocía aún, y se mete como Pedro por su casa (sin permiso) a oler todas la habitaciones y vuelve diciendo «Me gusta cómo huele esta casa». 🤷♂️🤷♂️🤷♂️
También ha tenido algún momento absurdo:
–Papá, me he quedado con hambre. Bueno, no.
Hemos escuchado muchísimo a Gilipojazz en los viajes, y ha comentado que:
–Me haré experto en batería, como el de Gilipojazz.
Se sabe la canción de Doraemón de memoria, tiene muy buen oído (y canta también las de Gilipojazz, lo cual es todo un reto).
En una procesión, preguntándole a la abuelita señalando a la figura del Cristo:
–Abuelita, ¿y todo esto es por ese de ahí?
Le hemos comprado una sillita como la de Adhara (en el sentido de la marcha) y no se ha vuelto a marear, incluso sin biodramina.
De momento, no parece que ningún diente se le mueva aún, pero deben de estar al caer. ;)
Y le molesta horrorísimos que la gente (al menos, Adhara) coma con la boca abierta. A quién habrá salido. =)