Áxel está en un periodo de conexiones neuronales importantes. Se va haciendo mayor. Ha tenido greatest hits buenísimos, que repaso a continuación.
Me encantaría saber si se quedó con la sensación de que vaya tío que no sabía qué era el rumbo.
o
o, jugando a adivinar el número de años que hace falta para llegar a Júpiter:
o
–La Roomba ha puesto un mensaje de que la escobilla no rueda bien. Algo pinta mal.
o una frase que no recuerdo en la que sacó a colación un "oh, cielos", por la que le pregunté y encima me dice:
–Lo dije con "co": "co, cielos".
Tenemos el juego de la "Baraja mutante", en el que encadenas partes del cuerpo con etiquetas para generar personajes divertidos (estilo "Troll / imbatible / de las mazmorras), y se han puesto a jugar a decir otras palabras absurdas montadas espontáneamente, como "espaguetis fantásticos de las cumbres".
Leyendo las cartas, lo hace con mucha más fluidez de lo que esperaba. Lee espontáneamente textos aquí y allá, y también es capaz de empezar a escribir letras copiando un texto. Una de las veces las ha copiado de forma especular, poniendo "PIRATAS" al revés.
Va bastante espídico por la vida. El otro día le dijimos:
–Cuando nos cambiamos no hacemos ruido.
–¿Ah, no? ¡Que estamos revolucionados!
Las peleas con su hermana son algo más intensas y tiene un orgullito importante que hace que le cueste pedir perdón y darle un abracito después de hacer mal, aunque es muy sentido y le sabe muy mal que le digan que ha hecho algo mal. A veces nos llama "malos" por llamarle la atención.
Va saltando las escaleras como un gamo, asustando a los abuelitos, que no se esperan a veces su agilidad.
Señala cuando alguien dice una palabrota (una "palabra fea", para él).
Por último, momento confusión total al levantarse:
–Mamá, hoy he dormido con dos calzoncillos.
–Ah, ¿sí?
–Sí, mira –Se baja el pantalón, se baja el calzoncillo, se queda en pililina–. Pues antes vi dos.