Por una carambola relacionada con la falta de la crema que usamos para la dermatitis, ha resultado que Áxel es portador de una bacteria (estafilococo áurea) que puede estar detrás de las reinfecciones recurrentes de sus heridas de la dermatitis, empeorándosela. Hemos iniciado un protocolo de desinfección de cinco días en el que ha habido que cambiar y limpiar a más de 60º la ropa de cama, su ropa, desinfectar cualquier cosa con la que tenga contacto, llevar una higiene estricta de manos, ducharse con un champú específico y lavarse las manos con un jabón especial, hacer enjuagues y ponerse una pasta antibiótica en la nariz cada 8 horas. Un cacao. Solo lavar toda la ropa me ha salido por 60€ para poder hacerlo al montón en un puesto de lavadoras y usar sus secadoras. Desinfectar los legos en la lavadora ha sido otra odisea, y otros muchos juguetes. Sin contar cortinas, alfombras, zapatos, utensilios...
Encima, después de hacerlo todo, le han hecho análisis... y seguía siendo portador, pero esta vez resistente a ese antibiótico, así que toca replicarlo todo con otro antibiótico. Veremos a ver esta vez.
Greatest hits lingüísticos:
–Papá, cuando me dices que no toque nada, ¿metafóricamente o literalmente? Porque si es literalmente, mis pies están tocando el suelo, tendría que ir volando.
–Ella se vinió así y me dio un golpe en la cara.
–¿Cuanto valerían?
Se le ha caído el segundo diente que tenía por delante de las palas nuevas, bebiendo un aquarius. Chocó contra el borde de la botella de litro y medio recién abierta, y cayó al fondo. (Saqué el contenido a dos botellas de las de bicicleta, una de las cuales no cerró bien, y dejé la nevera hecha un desastre). Conseguimos rescatar el diente, eso sí.
Les ha dado por jugar a hacer palabras con matrículas, y se les da muy bien a ambos, me han sorprendido. Algunas en inglés, además.