Poco a poco, se va viendo cómo se está conformando como personita. Su hermana siempre quiere ser la primera, y él se resigna a sus piques. Es curioso qué dispares son en muchísimas cosas. Áxel se despierta al primer toque, a veces incluso está despierto poco antes de despertarle yo, y se viste rápido. Ella es muchísimo más remolona.
Este mes he gamificado un poco sus vidas para motivarles a hacer cosas como probar comidas nuevas. Más por Adhara que por él, que siempre está más dispuesto a echar un tiento a lo que le pasen.
Hemos ido a la Feria de San Isidro y empezó un poco mal la cosa para él, mordiéndose la lengua mientras comía... algodón de azúcar. Algo más tarde también la lió cuando se resbaló, cayó al suelo polvoriento, se ensució las manos de arena, se metió un dedo en la boca para lavárselo, se le llenó la boca de arena, me pidió agua para lavarse el dedo, le di agua para que se limpiara también el buche, Adhara le dijo que se escupiera el agua en el dedo para aprovecharla para lavárselo, y él levantó el dedo (con Adhara delante) y escupió con todas sus ganas, empapando a Adhara. Fue un espectáculo digno de Mr. Bean en un minuto.
En Naukas Madrid, Adhara hizo un dibujo de uno de los personajes que estaban exponiendo en las charlas, de la ilustradora Raquel Gu, quien tras la charla se nos sentó delante. Adhara me enseñó el dibujo, que estaba muy bien, y yo toqué el hombro de Raquel para enseñarle la obra de su pequeña discípula. Áxel cogió la libreta y se puso también a dibujar y me lo enseñó. Su versión era considerablemente más birriosa (el año y medio se nota muchísimo en esto), pero le digo que está muy bien, y no hago nada más (sigo atendiendo a la charla que estaba llevándose a cabo en ese momento). Y, como él ve que no hago nada más, él mismo llama a Raquel dándole con el hombro en el dedo, y le enseña su dibujo. :_)
Lo de que se le moviera un diente, parece alguna de sus milongas. Siguen todos perfectamente en su sitio.
Durante la exhibición de patinaje, daba mucha ternurita intentando apañarse, pero lo consiguió considerablemente bien.
Su tutora nos ha hablado maravillas de él, están encantados con lo bueno y apañado que es.