Hemos ido a un parque nuevo dentro del gigante parque del Rey Juan Carlos. En concreto, a uno que tiene dos barcos pirata. Áxel se las ha arreglado para resbalarse subiendo una escala que le quedaba un poco grande y se ha llevado el clásico «Golpe En La Barbilla»™ al que le han faltado micras para convertirse en un tajo que requiriera puntos. La cosa quedó en un buen moretón.
Como ve que su hermana va leyendo cosas a sílabas y la espoleamos, él se inventa como que lee palabras con la misma tonadilla y termina generando un guiñapo de sinsentido. :)
A veces se cruza con algunos de sus compañeros y les llama por su nombre, pero pocas veces le contestan (aunque por empanamiento de ellos). Parece que hay un tal Adrián que a veces le empuja y le molesta en el colegio, esperamos que no se convierta en nada grave.
Aparte de eso, va caminando por la calle mirando a cualquier parte menos a donde va. Si no fuera porque va de la mano, se estaría chocando a cada poco. De hecho, le he soltado la mano durante cinco segundos en uno de los últimos trayectos a casa y se las ha arreglado para estamparse contra el suelo en ese momento, dando con la frente en la acera.
El tema de comidas lo lleva desde siempre bien; no parece haber desarrollado las pegas que su hermana tenía a su edad. Si hay algo que no le gusta, como el chorizo en los guisos (¡¿?!), simplemente te lo dice para que se lo quites y te sacrifiques tú comiéndotelo. Lleva yendo en bici a la par que cuando empezó su hermana hace año y medio con esta edad, y haciendo pis en cualquier parte sin reparos. En ese sentido, ha ido a un ritmo mucho más rápido que ella.
Sigue portándose tremendamente bien casi todo el tiempo, con algunas rabietas en momentos concretos, pero es muy bonachón.
Ahora está todo emocionado porque «yo también digo "caray"».
Lo malo es que también le ha dado por decir a veces "mala p$t&". :-|