¡Chicos, empieza el cole! La transición desde la guarde ha sido suave y, aunque acabó la guardería con algo de rebote, parece que en la escuela tiene menos humos. La profesora nos ha dicho que es un bombón.
Está empezando a querer hablar como un mayor. Más o menos:
–Quiero ver cómo cocinas y ayudarte. Por cierto. (Y otras similares con "de hecho").
Y otras perlas lingüísticas:
–Vamos, que no tardamos nada.
–¡Sí tardamos nada!
–Chicos, os voy a escuchar una cosa.
–¡Jajaja! ¡Jajaja! ¡No me paro de riar!
–Ayer hemos fuido al parque de atracciones.
–Chicos, ¿mueváis el parabrisas?
Sigue empezando con "chicos" casi todas las frases, aunque estemos él y yo solos.
Siempre saluda efusivamente a nuestro portero cuando se lo cruza por la calle o en la portería. A veces incluso cantando un largo "Jaffaaaaaaaaaaaaar". Entona muy bien, por cierto.
Le ha dado por cantar mucho. Por ejemplo, a la hora de dormir, a principio de mes se le escuchaba decir bajito, durante minutos y minutos: porsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasayapaséééé porsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasaporsucasayapaséééé.
Un día volvió cantando de escuela: Áxel, Áxel, Guachinei (eso lo saca de que yo a veces digo "Action Guachinei" cuando alguien habla inglés macarra por este gag de Solo Comedia). Volviendo de clase ya empieza a llamar a compañeros que conoce a berridos, al estilo de:
–Rosalíaaaaaaaaaaaaa. Soy ÁXXXXXXXXXXXXXXXXEL!
Cuando le pregunto qué ha comido en el cole comienza con:
–Pues mira, ...
Y si le pregunto qué he aprendido suele decir:
–Pues mira, hoy he comidoooooooo... (y hace memoria, no suele acordarse o saberlo bien).
Ha mejorado con el control de esfínteres (lleva haciendo pis y caca en el baño sin problemas, a veces incluso sin el adaptador), aunque nos ha liado unas cuantas. Por ejemplo, se ha hecho pis encima cenando el chino y no llevábamos recambios... Ha tenido algunos escapes aquí y allá. Y, en el parque, le ha dado alguna vez por querer caca. Y menudos troncos saca, del tamaño de mi antebrazo... También se hizo pis mientras jugaba a esconderse dentro del armario. Y, una vez, en el colegio sin que nadie se diera cuenta (ni siquiera yo, que lo traje ese día a caballito).
Ha probado el pollo estilo cantonés y le ha gustado mucho.
Han ido al dentistas y ha preguntado si roncaban, porque al roncar la lengua no ayuda a expandir el paladar.
La piel atópica vuelve a mostrar algunos brotes.
Ha subido por primera vez el tobogán grande del parque junto a casa escalándolo, y se ha dado en el columpio solo también.
Llevaba semanas pidiendo una autocaravana de juguete, y al final se la hemos comprado para el cumpleaños, pero también le hemos regalado (además de un par de libros y un juego de mesa de carreras de coches) una ambulancia de Playmobil (su primer "click") y el cariño que le ha cogido es brutal. Y les encantó la gymkana que Marta se curró escondiendo pistas estilo "post-it" por toda la casa con dibujitos que hacíamos sobre dónde podían encontrar la siguiente pista o el siguiente regalo, aunque él no se enteraba aún del significado de varios de ellos y le tenía que preguntar a su hermana.
Está mucho menos torpe en general. Ya apenas se cae y se hace daño (a veces en los pies por ir siempre descalzo por casa).
Fuimos a un centro comercial (X-Madrid) y se "perdió" por allí (él iba caminando pero no sabía dónde estábamos y seguía caminando, cada vez más asustado, el pobre).