Tres meses de pupa en el labio, qué aburrimiento y qué mal implementada tiene la piel este proyecto. Estamos probando ahora con una crema con corticoides y antifúngicos, a ver si damos con el tema.
Los dedos han mejorado un poco a base de semanas con ellos vendados para que no se los muerda/arañe/frote/loquequieraqueseaquehace, pero de un día para otro se los ha hecho un cristo una y otra vez cuando ya parecían no estar a punto de caérsele por gangrena, así que a saber.
Sigue siendo indescifrable cuando suelta la retahíla, aunque algunas cosas son muy reconocibles. Le encantan, por ejemplo, las "a-te-lla" (estrellas), que hay que ponerle ahora siempre durante las siestas. Le chifla mucho jugar con las "tapa" (las tapas es el nombre al que da genéricamente para utillaje de cocina: cacerolas, sartenes, etc.).
Blanca ya es "tita" (blanquita). Yang sigue siendo "Yi". Los señala y dice "'¡É Yi!". También sabe decir nube.
Hace caca 48 veces al día o más. Es una manga pastelera de mierda, que a cada poco apesta y, al cambiarlo, vemos que la siguiente ronda está ya preparándose para enviar. Menos mal que la Player 1 ha digievolucionado para dejar de usar pañales, o no daríamos abasto.
Sigue con juegos de poner caras tontas, cada vez más sofisticados. También empieza a saber manejar el correpasillos de coche que tiene. Sube y baja de sofás, camas y todas partes autónomamente, llevándose en ristre si hace falta una banquetita que usa Adhara para llegar al baño.
Ponemos esa banqueta para que se suban a la cama, y acercamos el piano a la cama y la banqueta del piano para conectar la cama con la ventana, y allí son capaces de tirarse horas casi sin estromparse demasiado a menudo. A Áxel le encanta aporrear el piano, ponerlo en modo DJ, apagarlo y encenderlo... va a durar más poco el pobre teclado...
Ha aprendido a señalar las cosas que quiere.
Sigue comiendo croquetas de gato como si no hubiera mañana. También mete la mano en el arenero de vez en cuando. Yo creo que cree que es un gato...