Un mes con brote tremendo que ha concluido hasta con un broncoespasmo que ha requerido ir a Urgencias a que le dieran tratamiento.
De paso, por ir corriendo se ha caído por la rampa de kárate y se ha magullado un poco, aunque nada grave comparado con la herida en su orgullito.
Por otro lado, se lo ha pasado teta enlazando en la misma semana el cumpleaños de su hermana con el de unos amigos del cole en el parque de colchonetas nuevo (y dentro de poco repite con otro cumple). Me he fijado que con sus amigos se comporta de forma bastante más brutota que como se comporta en general en casa.
También ha tenido algunas palabras feas con los abuelitos, y está más respondón en general y agresivo. No sé si es la primavera o una preadolescencia precoz, pero va a haber que atarle en corto.
Tampoco para con las beyblades, es su nueva obsesión y se pasa las horas con ellas.
Les he regalado unos «anillos termocrómicos» de los que cambian de color con la temperatura, y les he metido tremenda chapa sobre la física que explica por qué cambian de color. No les mola nada que les suelte esas chapas, pero luego les van pillando el punto a medida que ven que explican cosas guays.
Hace preguntas ya bastante complejas sobre temas interesantes, y cuando les pregunto a ellos por cosas complicadas, a menudo Áxel me da la respuesta antes que Adhara. Aunque les he preguntado por el tema viral de la IA sobre si era mejor ir en coche o a pie a un autolavado cercano para limpiar el coche y Áxel me ha dado mal la respuesta (igual que la mitad de las IAs).
Parece que se le están moviendo algunos dientes más, le están doliendo estos últimos días.
—Se ha ido al infierno, con Dios y los demás.
—Adhara, puedes hacerlo como si te vayas. [Fueras]
—Me he tirado tres pedos consecutivos. [Áxel, pedante en varios sentidos]