Áxel sopa en la cama. Nosotros a otras cosas. Áxel llora y ya no está en la cama. ¡Magia! Aparece en el suelo tumbado boca abajo con la cabeza metida bajo la cama. Por suerte, parece que mi zapatilla amortiguó el golpe, y todo se saldó con un minimoretón en una rodilla.
Ale, ya está "estrenao".
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