Se las ha apañado para, el último día a última hora, lanzar su diadema de renos al aire en el colegio y encalarla en la uralita de la marquesina de uno de los patios. Veremos si la recuperamos...
En un momento que el abuelito tose, diciéndole la misma frase que siempre le dedica a Áxel cuando pasa al contrario:
–Esa tos no me gusta, ¿eh?
Leyendo un pasaje de Harry Potter en el que me pregunta sobre algo, le digo que eso ocurría en la primera película:
–Es que, papi, si te soy sincero, no oí nada [de la primera peli de Harry Potter].
En un comentario sobre que Áxel prueba cosas nuevas de comer pero Adhara no es muy dado a ello:
–Hay que estar abiertos a la experiencia.
Ha estado todo el rato jugando con las «beyblades» que le trajo Papá Noel y poniéndose fino a chocolatinas.
Se le ha quedado cicatriz en la ceja del golpetón del mes pasado. Marca de guerra...
La dermatitis está de nuevo como siempre. Imagino que no habrá forma de mantenerla realmente a raya mientras sea incapaz de no rascarse (sobre todo, con las uñas completamente sucias, reinfectándose una y otra vez las heridas).
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